Qué no se hunda el barco

Cuando Windows Vista salió a la luz pública, muchos pensaron que el éxito conseguido por su antecesor XP sería similar, incluso, superado, ya que, por primera vez, la gente de Microsoft no sólo se centraba en buen funcionamiento, sino que ofrecía la oferta de una mejor y cuidada interfaz, en donde el diseño y la interacción entre sistema operativo y usuario, era como nunca antes, explotada.

Con el pasar de los meses, aquella premisa de ofrecer un sistema operativo único e insuperable se ha visto bastante golpeada, la cantidad de dinero desbordado en actualizaciones y los 7 años de construcción por los cuales fue objeto de cuidado el nuevo retoño de Bill Gates , han hecho que Vista, pasase de ser un sistema operativo deseado, a detestado por lo más radicales.

Ante este panorama, Microsoft en la actualidad, desembolsa unos 300 millones de dólares en una campaña que busca levantar, como sea, al juzgado sistema operativo. Según la compañía, no sólo se ha mejorado ampliamente y corregido algunos de los fallos del sistema, sino que además le dedican especial atención a las sugerencias de sus usuarios, aunado al interes de satisfacerlos al escucharlos y tomarlos en cuenta.

Con esta actualización, Microsoft asegura que ahora los usuarios pueden utilizar 98 de los 100 programas más consumidos en el mercado y trabajar sin problemas la mayoría de las aplicaciones, además de ser compatible, con casi 77.000 productos de hardware, uno de los aspectos más criticados ya que, el Vista, no era bienvenido ni compatible con la mayoría de los programas más comunes.

Son tiempos difíciles para el caballo de batalla de Gates, pero al parecer Microsoft intenta por todos los predios cambiar esa imagen de sistema operativo con fallas, para volverse a convertir en un objeto de deseo y materia vital para los ordenadores.